Sin humo de tabaco se respira mejor

A pesar de que el cuerpo tiene formas de prevenir o disminuir la gravedad de las lesiones causadas por las sustancias inhaladas, estas defensas no dan abasto cuando se expone el cuerpo al humo de cigarrillo una y otra vez. Después de años de exposición a las sustancias químicas que se encuentran en el humo de cigarrillo, se producen cicatrices en el tejido de los pulmones y este pierde elasticidad y deja de funcionar adecuadamente. Las personas que dejan de fumar comienzan a respirar con mayor facilidad, vuelven a tener niveles de oxígeno más altos en el cuerpo y reducen su riesgo de enfermedad respiratoria, comparado con aquellas que no han dejado de fumar.

Fuente Bibliográfica:

E.U. Departamento de Salud y Servicios Humanos (2014) Hagamos que la Próxima Generación esté Libre de Humo de Tabaco. Guía para el 50 aniversario del Informe de la Dirección General de Servicios de Salud sobre el Tabaquismo y la Salud, Estados Unidos.

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