Espiritualidad en los niños

El espíritu de un niño es espontáneo y fresco. Con su inocencia viven una espiritualidad sencilla y original, misma que puede promoverse con algunas actitudes de los padres, como son:

  1. Crear confianza y seguridad en el menor: esto se logra a través del afecto, el amor y una comunicación estrecha.
  2. Cultivar la libertad: un hogar espiritual es aquel que garantiza a los niños un ambiente libre de inhibiciones, donde puedan expresar sus ideas y preguntar sus dudas. Sin embargo, los niños requieren orientación basada en el diálogo y el respeto mutuo.
  3. Demostrar interés en la vida de los hijos: los padres deben dedicar tiempo a los hijos y convertirse en oyentes activos, lo que genera en el niño la certeza de ser importante para los padres.
  4. Fomento y promoción de valores: de acuerdo a la etapa de desarrollo, los niños van interiorizando los valores a través de ejemplos, acciones y actitudes, más que sólo en la palabra de los padres.

La formación espiritual del niño empieza desde antes de ser concebido, con los idearios afectivos que los padres formulan y continúa con los cuidados, amor, juegos, acompañamiento activo y presencia activa de los padres en todas las etapas de desarrollo del niño.

 

 

Rubio V., C.A., Gómez R., J.F. La dimensión espiritual en la niñez. Su desarrollo y fortalecimiento. Revista Crianza y Salud. En: 

https://crianzaysalud.com.co/la-dimension-espiritual-en-la-ninez-su-desarrollo-y-fortalecimiento/

 

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