Codependencia y Adicción

Hay una gran similitud entre la conducta del adicto y la del codependiente. Los adictos suelen buscar nuevas maneras de seguir consumiendo sustancias psicoactivas al tiempo que intentan encontrar formas de evitar las consecuencias destructivas que el consumo les acarrea. Por ejemplo, pueden intentar solamente consumir el fin de semana para no tener problemas laborales o escolares, o tratar de reducir la cantidad consumida para que los efectos de la intoxicación no sean tan intensos y no les generen problemas sociales o familiares. Cuando fracasan todos estos intentos de controlar el consumo, el adicto no llega a la conclusión de que “no me puedo controlar”; más bien, lo que pasa por su mente es “este método no me funcionó. Debo encontrar una alternativa que sí sea efectiva”.

De la misma manera, los codependientes intentan controlar la forma de beber del adicto: hablándoles por teléfono innumerables ocasiones, vigilándolos, esperándolos fuera de fiestas y reuniones, regañándolos. Cuando se dan cuenta de que sus esfuerzos no tienen el resultado deseado (evitar el consumo), no piensan “puesto que mis esfuerzos para detener al adicto han sido inútiles, me doy cuenta de que el control no está en mi mano”. Más bien, ideará nuevas maneras de encontrar la forma de controlar.

 

Twerski, A.J. (2010). El Pensamiento Adictivo. Grupo Editorial Patria. México.

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