Amores que matan

Si una persona ama tanto que siente que no puede más o ya que no puede continuar con el amor asfixiante que recibe, seguramente está involucrada en una relación amorosa poco sana.

Cuando una persona se vuelca en el amor hacia alguien más, cuando se entrega irrestrictamente a su ser amado aún por encima de los propios intereses o bienestar, el amor deja de ser una emoción sana y placentera para volverse una fuente de ansiedad y displacer. Se establece una relación de codependencia.

En el codependiente existe la creencia de que no podrá vivir sin la persona amada y por ello se deja a sí mismo de lado para anteponer los intereses de la otra persona. Para el codependiente es imprescindible sentirse necesitado, por lo que se relaciona con personas que deben ser “rescatadas”: enfermos, adictos, etc.

Al no poder controlar la vida del ser amado, el codependiente se frustra, siente rabia y miedo, generando resentimientos. Pero como estas emociones no son aceptadas en su vida, inmediatamente las reprime e intenta con más ahínco ejercer el control. Esto crea un círculo vicioso que incrementa cada vez más la falta de sentido y la victimización del codependiente, quien puede desarrollar graves conductas autodestructivas.

 

SEIT México (Sociedad Española e Internacional de Tanatología de México, A.C.). (2009). Amores que matan (los sustratos de la codependencia). En:

http://seitmexico.blogspot.mx/2009/02/amores-que-matan-los-sustratos-de-la.html

 

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